La patata es el tubérculo subterráneo de una planta herbácea, la patatera, de la familia de las solanáceas (Solanum tuberosum), que se emplea para obtener almidón, harina, alcoholes, jarabes, dextrinas y otros productos menores, y es además, el segundo alimento más utilizado en el mundo.
Constituye un alimento muy antiguo,
utilizado por los pueblos de América, antes que Cristóbal Colón llegase a ella.
Parece ser que los antiguos Incas ya la consumían habitualmente. De esta manera
fue importada a Europa, aunque tardo bastante tiempo a adoptarse su consumo,
dado que la planta era tóxica y se pensaba que el consumo de las patatas podría
causar igualmente enfermedades si era consumida. Su consumo no se generalizó
hasta el siglo XVII, debido a que la escasez de alimentos que imperaba durante
esta época obligó a hacer uso de la misma.
COMPOSICIÓN DE LA PATATA POR CADA
100 G
Agua
77,4 gr. 65 gr.
Energía Kcal 86 Kcal 156 Kcal
Grasas 0,10
gr. 5,9 gr.
Hidratos carbono 20 gr. 24 gr.
La patata y sus variedades
VARIEDADES
Existen cientos de variedades naturales
o cuasi naturales (las cuasi naturales son las derivadas de la selección
realizada por el humano aunque sin ninguna modificación genética ni ninguna
hibridación transgénica artificialmente inducida).
Estos tubérculos se guisan, se
sancochan, se asan, se saltean, se fríen. Intervienen en purés, en cremas,
soufflés, croquetas y tortillas. Los expertos han desarrollado miles de
variedades de patata, pero pronto van quedando obsoletas por la aparición de
otras con mayor rendimiento y adaptabilidad, de manera que sólo se consumen
unas pocas decenas.
Las distintas variedades se pueden diferenciar por el
color de la epidermis y de la pulpa, la resistencia a enfermedades, el largo
del ciclo de cultivo y los requerimientos nutritivos, entre otras características
de relevancia productiva. Rasgos irrelevantes para la producción, pero que
sirven para identificar cultivares, son el color de las flores, la rugosidad de
la epidermis y la profundidad de los ojos.
